Literatura: El eco de Turmogia

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El eco de Turmogia
Autor Drelfus de Kaltaria
Fecha de publicación 16 de mayo de 2023
Editorial o Biblioteca Biblioteca de Turmogia
REGISTRO BDT01
Páginas 1
Tema Relato corto.
Micronación República Cantonal de Kaltaria

El relato "El eco de Turmogia" es una obra literaria escrita por el autor de origen kaltariano Drelfus, que resultó ganadora del I Concurso de Relatos del Reino de Turmogia.

La obra quedó custodiada en la Biblioteca Nacional de Turmogia y también es parte del Patrimonio Nacional de Kaltaria.

El relato está inspirado en hechos reales acontecidos en el Reino de Turmogia, explicando varias tradiciones muy características de la micronación.


El eco de Turmogia[editar]

Turmogia era un lugar enclavado en lo más profundo de un bosque, donde sobrevivían tradiciones ancestrales majestuosas. Allí el noviazgo entre dos jóvenes era algo muy especial para todos los habitantes.

Hubo dos que se buscaban curiosos, dejando florecer el amor como flor en primavera. Se entregaban al hechizo de Cupido, y cuando el compromiso se iba a materializar, el pueblo se preparó para el esplendor de la boda.

Una semana antes, toda Turmogia se llenó de risas y alegría. El tabernero local empezó a preparar el "Eco de Turmogia", un brebaje fermentado dulce con frutillas locales. El padre de la novia compartió un brindis con su futuro consuegro, sellando así una alianza indisoluble entre los dos clanes.

Como era costumbre, las gentes de Turmogia bailaron a la luz de la luna al compás de melodías ancestrales, herencia de sus abuelos. La magia de la noche se tejió con cada paso de baile y murmullos por cada rincón en las calles.

La novia apareció a medianoche, suplicando a cada vecino dónde estaba su novio, y todos, que sabían perfectamente dónde encontrarlo, le sonreían y respondían: "No lo he visto".

El padre de la novia, ya afectado por el "Eco de Turmogia", se acercó a su hija, y con ojos chispeantes le preguntó: "¿Y tu madre, dónde está?". La joven, en su complicidad, le dijo fingiendo preocupación: "Está buscando al novio".

Con los primeros rayos dle sol, la madre emergió entre las sombras con el cabello húmedo y un vestido dorado impecable. La hija, de blanco impoluto, la esperó con ansias para ir al altar. Tomando sus manos ante la expectación de toda Turmogia, la hija gritó: "¿Me caso o no me caso".

La futura madre había pasado la noche con el novio, pero como siempre era tradición en Turmogia, sin hacer obscenidades. Era una costumbre extraña, pero aún se mantenía. El destino de los enamorados pendía siempre de la decisión de la madre de la novia, y no en pocas ocasiones habían escapado la futura suegra y el novio juntos marcando una nueva ruta de amor.

La madre decidió aceptar al novio, no sin antes acabar, junto a todos sus vecinos, con "El eco de Turmogia".